El agua es, de los cuatro elementos esenciales de la antigüedad, el elemento que más se relaciona con el carácter humano. Su capacidad de adaptación, penetración, destrucción siempre se ha vinculado a la caprichosa naturaleza humana.
Soñar con agua es un simbolismo de nuestra inquietud o tranquilidad de temperamento.
Entre más agitada es el agua que se presenta en el sueño, más inquietud por las situaciones que nos rodean en la vida. Entre más vasto el cuerpo de agua, más profundo el problema.
Algunos autores relacionan el agua con la sexualidad, y juzgan que a un mar encrespado, corresponde una sexualidad oprimida, luchando por aflorar cuando las riendas del consciente no rigen.
Soñar que se camina sobre las aguas es un signo muy esperanzador, pues revela que los problemas que se enfrentan serán solucionados.
Algunos estudiosos de los sueños premonitorios dicen que el agua hirviendo anuncia la suerte en los juegos de azar.
Imagen: Astros en línea












