El puente es uno de los símbolos más poderosos y sugerentes del inconsciente: se relaciona con todos los elementos opuestos y contradictorios; con el cielo y la tierra, con el agua y el fuego, con los enemigos y con los amantes… El puente es lo que une a todos, el puente es lo que concilia ahí donde parecía imposible un acuerdo.
El puente es, al mismo tiempo, lo flexible y lo rígido. El puente es un camino en el aire. El puente es un refugio donde no hay terreno. Soñar con que se camina por un puente es (según algunos) el deseo de reconciliación con figuras del pasado, de saltar sobre los equívocos y llegar a un nuevo territorio donde el motivo de las rencillas carece de importancia.
Para otros, soñar con un puente es signo de que nos tenderán una mano, y viejos enemigos se aproximarán buscando apoyo y consuelo.
Soñar que se desanda un puente, o que cae, son símbolo de uniones y proyectos que se rompen.
Imagen: Sobre Florencia












