El gato es el animal más relacionado con el paso a otras realidades, y cuando aparece en sueños es una señal, casi una alarma, con la que el inconsciente intenta señalarnos algo que hemos pasado por alto y cuyo conocimiento es vital para nuestras vidas.
Los gatos negros, cuando aparecen en un sueño, es una alerta de traiciones, de mentiras, de ocultamientos, y hay que tener cuidado con las personas que nos rodean, con sus actos y dichos.
Cuando se sueña con un gato blanco, es señal de que una persona muy cercana miente y finge al nivel de que puede causarnos un gran daño.
Si en el sueño aparecen gatos maullando, se nos alerta sobre habladurías o mentiras que nos tiene como protagonistas.
Un gato que se restrega contra las piernas es una advertencia sobre alguien que mueve a nuestra pareja a cometer una infidelidad. Un significado similar tiene soñar con un gato que intenta entrar a nuestra casa: alguien intenta hacer daño a los que amamos.
Imagen: La Curiosidad Mató al Gato












