Pasamos un cuarto de la vida con los ojos cerrados. Dormidos. Pero aún no hemos podido determinar los mecanismos y razones que tiene el cuerpo para hacerlo.
Sabemos que es importante, pues la privación del sueño en los mamíferos puede conducir a la locura y a la muerte, y por ello se ha popularizado como una técnica de tortura a través de los tiempos. La falta de sueño en los humanos, se ha demostrado, puede conducir a alucinaciones y una terrible agonía.
Hay dos clases de sueño. La fase de NREM (Sin movimiento rápido del ojo, según sus siglas en inglés), en la que el cerebro muestra una baja actividad cerebral, y la fase REM, cuando el cerebro se halla en una actividad plena.
Mucho científicos creen que la fase NREM es de descanso absoluto, muy parecida a la hibernación, y que ayuda a conservar energía. En cambio, la fase REM sería una suerte de reorganización de memorias y recuerdos, El problema para esta última explicación es que los sueños no siempre tienen que ver con memorias verdaderas.
Fuente | Live Science












