El caballo es una criatura de la levedad, del tránsito, de la carrera, del cambio… Este agente de lo nuevo, ¿qué retos va a enfrentar en este Año Nuevo Chino que comienza el 23 de enero y va a terminar el 9 de febrero de 2012? Muchos y muy gratos, podemos resumir.
Para Año del Dragón de Agua, los nacidos en el año del Caballo , van verse inmersos en el flujo de las cosas, en el pulso del tiempo que los va a obligar (más que nunca) a hacer acopio de su capacidad de adaptarse a los cambios, y se sumarse a proyectos que signifiquen la transformación de su entorno.
El Caballo deber verse imbuido de la energía del Dragón, y adelantarse a la marcha de los cambios, para que conduzca los hechos hacia su conveniencia. Hay que hacer acopio de paciencia, diplomacia y artes del convencimiento para llevar a los asociados y a los equipos de trabajo hacia las metas que sabemos nos convienen.
A pesar de que el Caballo gusta de andar ligero, este va a ser un año para la cooperación, para el trabajo en equipo, y los compromisos comunes.
Del agua hay que tomar su poder como elementos transformador y dador de vida, e ir de frente a esos puntos donde no se nos ha permitido ir antes, y dejar nuestra semilla. No es tiempo de cosecha, sino de aventurada siembra.
Hay que abrir de ojos abiertos a las nuevas tierras, con brío y esperanza. Hay que salir a buscar la ventura.












