Son necesarios dos elementos esenciales para realizar esta innvocación de la buena fortuna y el trabajo:agua y tierra. La unión de ambos elementos crea la fertilidad y la prosperidad. Los frutos y la cosecha.

Hay que colocar, entonces, sobre un lugar al que nadie tendrá acceso, mirando hacia una ventana abierta, una vasija de barro con agua y un montoncito de tierra dispuesto de manera que dibuje una espiral.
También necesitamos rocas y arena. Ambas representan a los obstáculos. Las rocas se colocan en el extremo derecho; la arena, en el izquierdo. Las rocas son los sólidos problemas que no nos dejan avanzar, y el arena los problemas una vez destruidos por nuestra fuerza de voluntad.
¿Se nota el método? Hay que incluir elementos que simbolicen algo concreto, y otros que representen a ese mismo objeto, pero de la forma en que los queremos ver, sometidos por nuestra fuerza individual.
(Continúa)
Imagen | Rituales con velas












