En el terreno profesional, el 2011 será un año de pleno desarrollo. Veremos una feliz recuperación de muchos procesos que se vieron interrumpidos por la Crisis. Señales de recuperación y hechos concretos. Todo gracias al conejo de metal.
El conejo de metal es un espíritu que gusta de la tranquilidad, pero sólo una vez que ha conseguido el equilibrio. A diferencia de otras encarnaciones de la Liebre, el metal que le conforma se mueve y arremete: es un agente de cambio que hace del caos, un hogar habitables en base a trabajo, concentración y disfrute de la vida.
De manera que la estrategia para encontrar buenos resultado en el trabajo, la carrera y lo económico estará en el esfuerzo continúo y metódico, no en la suerte. Las buenas noticias son, claro, que toda lucha verdadera, llena de entrega, se verá recompensada.
Hay que tener fe en uno mismo, en el material del que estamos hechos, no dice la Liebre de Metal.
Imagen | Manticas












