El Tarot es un oráculo dual: todos sus símbolos entrañan dos significados. Esto ocurre por una sencilla razón: el Tarot expresa la naturaleza dual del mundo. Lo masculino y lo femenino.

De manera tradicional, concebimos a estos principios como antagónicos. Todo es o femenino o masculino, todo obedece a la izquierda o a la derecha, todo es blanco o negro, todo es bueno o es malo, todo está con nosotros o en nuestra contra…
El Tarot comprende esta esencia de manera muy diferente. Para el Oráculo, lo masculino y lo femenino se confunden y se contienen. Lo masculino está incluido dentro de lo femenino, y viceversa. El Varón posee un lado femenino. La Dama posee fortalezas y debilidades masculinas. Nada existe excluido de lo otro.
Una inclusión (un fuego que arde con llama doble) que es evidente si analizamos dos Arcano Mayores: La Estrella y El Sol.
Imagen: Fuego de amor












