Uno de los elementos más habituales de los sueños son los caballos. Se dice que este animal representa los instintos, el potencial animal en cada uno, los impulsos y los deseos sin freno. Soñar con caballos galopando solos indica una necesidad de liberarse de los atavismos sociales, y dar mayor predominancia al instinto, al ser natural.
En cambio, soñarse cabalgando indica la urgencia de dominar esos impulsos en aras de una vida más armoniosa.
Soñar que un conocido (a) monta a un caballo, indica una predilección sexual por esa persona, y nuestro deseo de ser dominados por ella. Lo mismo vale cuando se sueña a esta persona como entrenadora de caballos.
El caballo también se relaciona con los medios para conseguir un objetivo: si nos soñamos cabalgando hacia un objetivo concreto, la fortaleza y decisión del caballo representan la calidad de las herramientas y la posibilidad de éxito que tendremos en la empresa.
Imagen: Newciv












