2009 ya pinta para ser un año crudo, extremo en la economía y falto de paz mundial. Lo que ya estaba escrito en los documentos que nos legaron los profetas más famosos, y en la concordancia entre sus profecías.
El Papa 112. Según San Malaquías (un religioso irlandés del siglo VXI), vivimos en el filo de los tiempos. Sus escritos proféticos señalan a Benedicto XV (el 111) como el penúltimo Papa. Su labor será la de mantener la paz, infructuosamente. Bajo su papado se construirán templos en Jerusalen para que judios y musulmanes rindan sus cultos, pero esto sólo provocará una guerra entre los árabes y Occidente, que de alguna manera significará el fin del papado de Benedicto XV (hacia el 2010) con la destrucción de Roma. Asumirá entonces el papado alguien que eligirá el nombre de Pedro, que será testigo del recrudecimiento de la guerra y promoverá el fortalecimiento de una iglesia católica entonces fugitiva. Será apresado y ejecutado en Babilonia (la actual Irak), y morirá ciego. Sobrevendrá entonces un periodo de castigo sobre los hombres, que se extenderá hacia el 2030, cuando surga una nueva religión impulsada por un humilde sacerdote proveniente de la otrora Yugoslavia.
Curiosamente, la fecha de la muerte del penúltimo Papa dada por San Malaquías coincide con la que los mayas fijaron como el fin del mundo: 2012.
Nostradamus. Menos catastrofista y un tanto más concreto resulta el clérigo francés nacido en el siglo XVI. De sus escritos, que han resultado certeros en numerosas ocasiones, se extrae que el 2009 será un año de carencias y corrupción, fuertes problemas en la economia y una gran mortandad entre los más pobres. También describe a este año como de grandes terromotos, pero sus palabras no tienen que ser tomadas literalmente: esto puede significar un resquebrajamiento de las viejas estructuras, y la esperanza de un nuevo orden.
Fuente | Taringa
Imagen | Tu mundo virtual












