Un estudio de la Universidad de Notre Dame parece demostrar que, si quiere que los hijos tengan mejores habilidades cognitivas, hay que tener hermanos con dos años de diferencia por lo menos. Este beneficio, sin embargo, sólo sería efectivo para los hermanos mayores.
Una investigación de la Universidad de Notre Dame en los Estados Unidos ha encontrado que los niños con al menos dos años más de edad que sus hermanos demuestran una mayor destreza en la lectura y las matemáticas.
El estudio tuvo como muestra a 12,686 norteamericanos con edades entre los 14 y los 22 años. Se medio su efectividad escolar a través de la prueba Peabody Individual Achievement para medir la capacidad lectora y la habilidad matemática. Se observó tras ello que había un aumento en el índice cuando se observaba al menos un espacio de un año entre la edad del sujeto y la de sus hermanos menores.
La explicación para los investigadores es que los hermanos mayores reciben una mayor atención de sus padres en los años formativos, antes de que llegue un hermano con el que deben compartir el tiempo de sus padres.
No hay un efecto beneficioso para los hermanos menores en cuanto a esta lapso de tiempo.
El estudio también incide en otras relaciones entre la familia y el éxito personal: los niños de familias numerosas observan limitaciones para el estudio y conseguir un buen empleo en el futuro.
El aumento positivo relacionado con la edad entre hermanos significa, al largo plazo, un aumento de 1.000 dólares en los ingresos familiares












