Los escorpión, nacidos bajo el signo más tortuoso del zodiaco, requieren no de uno, sino de dos coches: uno para la vida que exhiben, y otro para la vida que viven sin nadie más cerca. Divididos entre lo que desean y lo que deben mostrar para disfrutar de un estatus que les parece esencial, los Escorpio llevan esa dicotomía a todos los aspectos de su vida. Son seres de secretos, y los secretos no se comparten con nadie.
El primero de sus coches es uno familiar, práctico, modesto, que muestra a los ojos de los demás un espíritu mundano y social, pragmático y que se amolda a las necesidades sin hacer en innecesarios lujos.
El otro, el coche personal, es muestra de una personalidad bien definida, donde hay lujo y sofisticación e cada detalle. Un capricho personal que ni se comparte ni se exhibe: puede encontrarse oculto bajo una funda en la cochera.
Si se quiere conocer realmente a un escorpión, hay que encontrarse ese objeto secreto que guardan celosamente, como un reflejo certero de la medida de su espíritu, de la forma de su corazón.
Fuente | Astrology Update
Imagen | Fondos de Escritorio












